#atiempodellamar

¡Qué mala es la envidia!

Por desgracia, no podemos hacer que la gente deje de envidiar el cochazo de su vecino, las fotos de vacaciones que se ven en Instagram con el “aquí sufriendo” mientras estamos en la oficina cogiendo moreno de flexo o la fama, el éxito y el sex-appeal de ciertos deportistas.

Pero hay algo que sí podemos hacer que el mundo deje de envidiar: la melenaza de ese tipo del gimnasio; la mata de pelo que luce el compañero que está en la máquina de café TODAS las mañanas; el tupé impertérrito del camarero que pone las cañas en aquel bar de tapas (¡cómo sonríe! Aunque, con ese tupé, cualquiera sonreiría).

Svenson ha creado una campaña para acabar con la envidia capilar llamada #atiempodellamar.
El objetivo es concienciar sobre el diagnóstico precoz y arrojar un rayo de esperanza a todos los que sufren viendo el cabello ajeno, porque con el tratamiento adecuado y a tiempo, se puede dejar de envidiar y empezar a ser envidiado.